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La cocina femenina y algunas historias

las historias de cocina femenina en Venezuela son de éxito y constancia

A Serenela Rosas Flunger

En mis reflexiones en vivo y directo con mi aliada y asesora Aura Brito, le contaba que para las mujeres, la Alta Cocina era físicamente dura. Pero hay quienes no se detienen y por eso la cocina femenina tiene historias. Muchas representantes destacadas.

De conocerlas, sentarme o ver su trabajo muy de cerquita, puedo hablarte de pocas. Dedico este post con nostalgia a una que ya partió a los cielos y vaya que esta venezolana hace mucha falta. Ya te voy a contar como la conocí.

Se llamaba la Factoría del Enano: Pero detrás había un cabello largo

El lugar era muy nombrado y cuando comencé a transitar la Urbanización Bello Monte, busqué a propósito conocerlo.

Ya el esposo de Serenela había muerto de un ataque fulminante y en verdad… La famosa era ella -risas-.

Siguió el oficio y pasos de su padre en el periodismo; no debió ser sencillo esa referencia poética y popular. Jesús Rosas Marcano, ese margariteño increíble y picaresco, del quien seguro heredó su don de gente. Pero no es eso a lo que me voy a referir.

Pedí un menú sencillo, pero la presentación me impresionó y lo recuerdo hasta el sol de hoy, hace casi 20 años. También su gentileza de acercarse a la mesa a preguntarme cómo me había parecido. Seguro que le dije: ¡Te felicito! de manera entusiasta.

la cocina femenina tuvo una gran exponente con Serenela Rosas
Serenela Rosas: Sencillamente excelente

No pensaba ni por asomo dedicarme a escribir crónicas gastronómicas. Sencilla propuesta y espectacular resultado. A eso siempre hay que apuntar.

En unos pocos meses se cumplirán dos años de su absurda desaparición por un accidente doméstico, procurando el bien colectivo.

Y será siempre recordada por ese afán de investigar y promover nuestros sabores venezolanos. Honestamente difícil de sustituir e imborrable de nuestras historias en la cocina femenina en Venezuela.

Lo que viene, es aún más antiguo en mi memoria. La versatilidad de esta mujer y su ímpetu en los negocios, siempre me impresionó. Es un alma incansable.

Cocina femenina con historias de las recetas de familia

Hablar hoy de María Fernanda Di Giacobbe, hace de manera automática que huela a cacao y chocolate en el ambiente. Es imaginarla con su filipina blanco impecable y su miranda franca, pero dulce. ¿Podría ser de otra manera?

Todo aquel que tuvo la gran suerte de vivir o trabajar en los alrededores de la Urbanización La Campiña en la década de los noventa -como yo- recordará un lugar llamado «La Paninoteca». Un café pequeño, cálido y familiar donde ofrecía los mejores sabores de los fogones de su mami, tías y abuelas.

Conózcanla en vivo y directo aquí:

En alguna prosa breve publicada por allí, decía que Venezuela huele a mango madurito. Pero después de este imponente speech y como menciono en el principio, también huele a cacao. Y mucho. El mejor del mundo.

Comiendo empanadas -esa media luna de harina de maíz frita con relleno delicioso- en aquel cafetín emblemático, ni asistida con bola de cristal, vería a María Fernanda siendo profesora invitada del Basque Culinary Center, academia de gran prestigio mundial.

Cuando nos comemos un chocolate con cacao de Chuao suenan las maracas indígenas, suenan los tambores regios de África y cantan los ángeles en las iglesias católicas…Eso hacer que el chocolate venezolano sea complejo.

María Fernanda Di Giacobbe

Cuando nos vemos en las movidas gastronómicas, nos saludamos con muchísimo cariño. Y es admirable su trabajo formando a muchas mujeres del campo en gerencia y técnica aplicada a nuestro cacao, aunque con humildad diga que ella aprendió mucho más.

Y así, no una sino mil más…

Pero me comprometí a contarte solo las historias cercanas de la cocina femenina… Esas que no se me olvidan.

Seguro también tienes las tuyas. Y en mi próximo post, también lo dedicaré a una mujer admíradísima. ¡Te espero muy pronto!

2 comentarios

  1. Excelente artículo, que interesante el tema y redactado espectacularmente.

    • Gracias Patricia, super lindo de tu parte. ¿Sabes qué? No he puesto por aquí un solo post de lo espectacular de Mérida y no me lo perdono. Seguro me ocuparé de eso pronto. Es ya que lo anoto en la lista. Un gran abrazo.

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