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Cómo escoger un socio para no ser vinagre y aceite

tips para escoger un socio

Batman y Robin. Bonnie y Clyde. ¡Hay muchos pares históricos! También es lo deseable en tu empresa o emprendimiento. ¿Sabes cómo escoger un socio? ¡Veamos!

Emprendimientos unipersonales: ¿Tienen futuro?

Hace poco les hacía una encuesta a unas amigas emprendedoras, para que me dieran la pista de cuál eran los peores errores en el emprendimiento. De su resultado hablaré en otro post, pero si les mencioné justamente esta expresión.

Yo trabajo solo, porque la idea es mía , también mi negocio y nadie me lo va a quitar.

-Firma: Un emprendedor breve y suicida-

No es mi intención burlarme y respeto las decisiones de todas las personas a las que asesoro. Pero cada vez está tomando más fuerza una realidad distinta. Solo, con disciplina y bastante empeño llegarás a tus metas. Más, bien acompañado llegarás más lejos, más rápido y en mejores condiciones.

Las evidencias así lo confirman. Así que lancémonos a explorar que necesitarás para escoger un socio.

No lo necesito. ¿Para que tener información sobre cómo escoger un socio?

Bueno, esa si es una tremenda pregunta. Porque a lo mejor la figura de socio no es la que te convencería, pero algunos de los principios que voy a describirte sirven para hallar aliados, colaboradores y hasta parte de tu equipo de trabajo que si o si necesitarás para llevar tu sueño a buen término.

Así que sencillamente te pido que abras un poco la mente y lo pienses un poco mejor.

Puede que necesites escoger un socio si…

  • Vas a replicar tu negocio en otro lugar. Sobretodo si ese otro sitio es desconocido para ti o no tienes los contactos suficientes para abrirte camino por ti mismo en el corto plazo.

 

  • Hay cosas débiles en ti, que son muy de tu esencia y por lo tanto pudieras requerir algo – o alguien- que las compense. Por ejemplo, cosas del carácter como timidez, pasividad o acciones reactivas en exceso se catalizan mejor con personas que complementen esos aspectos.

brindis por escoger un socio bien

 

  • Hay que inyectarle recursos al negocio con algo que tú no posees de momento Posiblemente además de los dos aspectos anteriores, también andes buscando abrir operaciones con cosas que no están a tu alcance y conseguirse en el camino con alguien que te apoye en eso sería bastante interesante. Y no necesariamente hablamos de dinero constante y sonante.

Pongamos que tienes una pizzería y tengas en proyecto ampliar o reforzar la linea de delivery. En una feria emprendedora te presentan a alguien que vende motos… Algo en ti hace click. Comienzas una conversación con un ¿Qué te parece si…?

Son solo algunos de los aspectos que pudieran darte una idea, aunque la última palabra la tienes tú. La invitación en todo caso es que dejes de un lado los miedos de que te “van a quitar algo”. Si tomas las precauciones necesarias de las que vamos a hablar, los riesgos serán menores. La idea es que todo esté claro desde el principio.

Escoger un socio no es tampoco la misión imposible que crees. Tampoco estar con esas personas de confianza que todo buen negocio debe tener. Sígueme en estos pasos para que sea un camino despejado y evoluciones bien.

Haciendo juntos el aderezo: Escoger un socio para la perfecta sazón.

Si cocinas un poco, tendrá mucha lógica la expresión “se separaron porque eran como vinagre y aceite”. Eso suele decirse de cosas que no se mezclan. Pero muchos dirán, ¿No son esos los ingredientes del aderezo básico de una ensalada? ¡Correcto! Lograr que emulsionen perfectamente será de mucho provecho para los dos. ¿Cómo se logra?

1. Cuentas claras evitan falsas expectativas.

La rectitud y tener palabra son valores que son deseables. Pero como las cosas profundas de la vida, no todos lo interpretamos igual.

Así que de primero deben conversar ampliamente acerca de lo que aportará cada quien a este nuevo “nosotros”. Inclusive algunos recomiendan que sea por escrito, porque ante dudas y “memorias imprecisas” , lo plasmado allí despejará cualquier mala interpretación.

Si en las primeras de cambio no ven un norte que engrane, quizás sea un indicador de que el desarrollo no será tampoco bueno.

Esa conversación. franca y sincera, Abarcará también los puntos siguientes.

2. Visión en conjunto, compartiendo cada platillo.

Por supuesto que después de poner en claro los aportes, deben revisar acerca de lo que quieren que el negocio sea en un corto, mediano y largo plazo. En la ejecución de los planes y la actividad esto variará. Más sin embargo, las modificaciones del rumbo también debe darse por acuerdos.

Cambiar por completo la visión de lo que va a ser un negocio es una de las causas comunes de las rupturas de las sociedades. Si en ese punto, hubiese un conflicto antagónico, lo mejor es disolverla en los mejores términos que se pueda. Clic para tuitear

No hay una relación ideal… así que tampoco idealicemos ese socio. Diferencias va a ver, por eso…

3. Si hay diferencias que sean para complementar y crecer.

Si nos molestamos en ocasiones con nosotros mismos, ¿Cómo no habría posibilidad de tener diferencias con los otros? Pero de esas diferencias se aprende y se abren cosas interesantes que pueden hacernos crecer… Tal como también lo hará el negocio.

Si es mucha la efervescencia, hay que contar hasta diez. Y es bastante recomendable que antes de establecer un vínculo definitivo, preguntar sobre la reputación y maneras de ser del otro para que estas cosas no caigan de sorpresa.

Cuando se está claro que los seres humanos no somos lineales y que pueden surgir puntos de vista contrarios, esto no sobreviene como algo trágico. Son cosas normales, que deben resolver y hay que evaluar si tienen disposición a hacerlo.

4. Mirando dedicación y tiempo.

Otra queja muy común es pensar que, aunque ahora sean dos, el otro no trabaja en el proyecto como tú. Y es que acaso, ¿Se tomaron la molestia de pactar cuánto dedicarían al negocio y cuáles eran las funciones que cubrirían? Usualmente no es así y luego vienen los choques.

Hablar de esto de manera prematura, también te ahorrará tiempo y dolores de cabeza… e inclusive podría despejarte la duda de si necesitas un socio o una simple alianza puntual para resolver algo de tu negocio.

y por último: Escoger un socio, pero no un igual.

Repite conmigo este mantra: Quiero hallar a un socio… no un clon. Y esto te parecerá una exageración, pero es que jamás vas a conseguir alguien igual a ti. Un servicio de calidad, por ejemplo, pasa por que analices los procesos. No hay una solución única para algo que sale mal. Por eso, la perspectiva del otro cobra importancia. Además, recuerda que dos cabezas piensan más que una. Si son idénticas. ¿Tendría sentido?

Es demasiado importante que, como mencionábamos arriba, existan características diferentes que te apoyen a salir de aprietos. Si tienes un pensamiento muy artístico, quizás un poco de orden y disciplina vendría bien.

Si eres de aquellos que ni les gusta hablar, pues alguien sociable y bien relacionado es lo ideal… Y así en un sin fin de aspectos, con los que ya no voy a aburrirte más.

 

¿Te cambió el panorama ahora? ¡Espero que si! Coméntame que cosa considerarías (o consideraste) para escoger un socio … Pero no cualquiera. El que te apoya y te apalancó a crecer.

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