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El arte de la fotografía gastronómica: Los imprescindibles

la fotografía gastronómica

Desde que me lees sabes que soy una persona sumamente inquieta. Aunque no debería decir que me gusta hacer de todo, a veces tengo esa sensación. No obstante el tema de la fotografía gastronómica es algo que me apasiona y no lo he logrado tanto.

Pero está en mi proyecto e intención… Literalmente lo tengo en la mira.

Por eso cuando consigo buenos artículos al respecto, me gusta no solo aprehenderme de los mejores consejos, sino darlos a conocer.

Creo que para los tiempos que vivimos, tanto las imágenes como el video es algo sumamente esencial y a veces veo que muchos emprendimientos no lo cuidan tanto como deberían.

Hace casi treinta años que tomé el primero de mis cursos, con una cámara de rollo (Imagínate). Y creo que allí quedé atrapada.

Y dado que recién me enteré que esta es la semana de la fotografía, creo que bien podríamos plasmar aquí lo que me parece fundamental para lograr una buena fotografía gastronómica… Esa que hace que tu propuesta le provoque a quien la ve y lo dejas enganchado para que la quiera probar.

Comencemos hablando de …

La escena

¡Oh si, la escena! Es decir, que tengas un mini locación para que lo que coloques allí, pueda entenderse. Un clásico a cuidar es la iluminación. Cero flash y luz artificial. Elige siempre la natural y estudia cuál es la hora del día donde te conviene más, porque tampoco se trata de que te pegue la luz del mediodía. Hay que ir probando con paciencia.

La tendencia es que no se sobrecargue la imagen, es decir un especialista te diría que no pongas a competir varios elementos. El cerebro se queda con una sola. Lo demás le va a estorbar.

Hay bastantes detalles que cuidar. Y como sea que si lo escribo va a ser un post interminable, mejor te sugiero videos como este. Da unas ideas magníficas. (Si no tienes oportunidad de verlo ahorita copia el enlace aquí y los guardas por allí, para estudiarlo después)

La historia… Si, las imágenes también la tienen

Si eres de los que son más arriesgados y con agilidad -por qué no, hay gente que tiene un talento natural- tal vez preferirás combinar las imágenes estáticas con algunas en movimiento. Es decir, hacer un pequeño video que incluye las dos cosas.

Para mi sorpresa, grandes piezas pueden lograrse al alcance de tu mano a través de los teléfonos celulares, que hoy día ayudan bastante. (Tal como te lo mostramos en el video)

Así, ten en mente “lo que quieres contar”. Escribe en lápiz y papel como si fueras un director de cine lo que sucederá en cada escena, cual es más o menos la secuencia, qué ocurrirá en cada cuadro.

Esto te hará centrarte en las imágenes que necesitas y te ahorrará tener al final demasiado material para editar.

El formato

Resulta que cuidas todos los detalles haces una foto que te encanta y cuando vas a llevarla una publicación en las redes sociales o en tu blog (maravilloso si lo tienes), no te sirve por sus dimensiones. Y perdiste de alguna forma tanta dedicación.

¿Qué tendrás que hacer aquí después de llorar? Pues aprender la lección y leer un poco acerca de los tamaños ideales (y si te conviene más horizontales o verticales, por ejemplo).

toma mejores fotos con los trucos de sheemprende

Posiblemente aquí si te haga falta una guía más personalizada de una persona que se dedique a esta área de la fotografía gastronómica. Según mi criterio la composición de la escena y que la imagen exprese la esencia de lo que haces es la parte más complicada. Felizmente yo tuve la suerte de trabajar de lado de una estilista de alimentos, que son las personas dedicadas a hacer ese trabajo. ¡Y aquí va mi anécdota!

La fotografía gastronómica hecha de la mano de un estilista. ¡La combinación perfecta!

Siempre que recuerdo el trabajo de Liselotte Salinas me conecto directamente con la alegría de haber conseguido a alguien que transformó sus cualidades naturales en su profesión de manera apasionada. 

La conjunción de elementos que hacen tener gran talla y resultados a un estilista es bastante compleja. Lo bueno es, que si resultas consistente en tu trabajo, te buscarán muchísimo.

Sheila Vargas Rojas en “Un estilista de alimentos, ¿Qué hace?”

Su trabajo era muy versátil y cotizado. Cuando no eran fotos de calendarios o revistas especializadas,eran afiches para un lanzamiento de alguna propuesta, gigantografías en las estaciones del metro y pare usted de contar. Había detrás de ella un equipo de trabajo dedicado, fotógrafos estelares y porqué no decirlo, querer hacer las cosas bien siempre.

Liselotte salinas estilista de alimentos

Liselotte trabajando. Foto cortesía de su Instagram hecha por @marcelboldu

Cuando tu emprendimiento crezca lo suficiente, es preciso invertir en asesorarte con profesionales así. Eso te llevará a tener una carta de presentación impecable y comenzar a ser reconocido por ello. Así que será sensacional.

¡No lo pienses tanto! Planifica hacerlo en algún momento o si te llama la atención este mundo, busca formarte de la mano de fotógrafos con experiencia. Será como ser un pintor de imágenes. Como jugar a reproducir tus aromas y sabores en colores que puedan impactar.

¿Te animarías a estudiar fotografía gastronómica? Cuéntamelo… ¡Yo lo haré!

Imagen de cabecera: @MisiaSheFoto (No es la perfecta, pero estoy evolucionando)

 

 

2 comentarios

  1. Patricia dice:

    Me gusta la fotografía de paisajismo, yo tengo mi vena Quaker Hippie. La estudié un poco, pero no me apasiona, me gusta más bien ver el trabajo realizado y es comida más. 😂 Excelente Artículo Sheiiii

    • ¡Ah ok! Tengo que preguntarte qué es eso de Quaker Hippie. Yo no sé explicarte porqué también las imágenes y la fotografía me encanta. Creo yo, allí lo digo, es el tema del arte y la estética.
      Muchas gracias siempre por ser asídua de esta casa. Te estás ganando además del almuerzo, el postre. Un abrazo

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