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Optimizar el tiempo de cocción de tu vida: ¿Se puede?

Optimizar el tiempo… hummm, esto huele muy administrativo, ¿No crees tú? Pero créeme que no lo inventé yo: todos lo piden a gritos. Yo complazco.

Y te plasmo aquí mi vivencia, con quemaduras y todo. Aunque a veces tenga la impresión de tener la mayor parte de mis cosas muy crudas. Desde luego dentro de nosotros casi siempre hay un juicio aplastante y exceso de rigor. No soy la excepción en ese sentido.

Te cuento cómo comenzó esto…

Como siempre otro año que terminó, unas promesas que escribí. Luego, del año siguiente pasa el primer mes, el segundo, el tercero… ¡Mitad de año! ¿Y el balance? Depresión total por la baja de resultados.

Corriendo, me puse a investigar el tema. Y de la nada (que no es así, pasa cuando te enfocas en saber algo) surgieron dos cosas: Una, la pista de que no es lo mismo la teoría que la práctica. Dos, la posibilidad de entrenarme en técnicas específicas para lograr eso que anhelaba. Ser productiva. Pero…

Optimizar el tiempo no es cosa fácil.

Pero no por eso debes dejar de intentar cualquier cosa que te empuje así sea medio grado, a llegar a tu punto ideal de cocción.

Hay ingredientes básicos y esenciales para lograrlo. Y es de suma importancia que en estos tiempos convulsos (modernos que llaman) , fijemos nuestros esfuerzos en hacer de nuestro día a día algo productivo. Y aquí vamos con los tips que te pueden apoyar.

tiempo de cocción perfecto

Un poco de orden no hace daño.

Por un momento mira tu lugar de trabajo. ¿Recuerdas la cancioncita infantil que nos decía “Que ponga la mesa en su santo lugar“?

Mientras te escribo esto, miré la mía y da un poquito de susto. Pero exactamente así tienes tu cabeza. Todo lo que ves en el exterior es reflejo de lo de adentro. Sin excepciones.

Así, toma secciones pequeñas de mejora dentro de ella. O en español, cada vez que hagas una pausa -necesaria- entre cada bloque de trabajo, mueve cosas y ordena.

Que no te desespere hacer las cosas poco a poco. Al contrario, alégrate de que vas a ir viendo las mejoras en algunos días.

La auto observación: Mírate objetivamente.

Para tomar correctivos de algo hace falta un buen diagnóstico. Lo hacen los médicos, los coaches deportivos y hasta tu teléfono celular. Todos manejan instrumentos de medición. Y tú puedes establecer los tuyos.

Optimizar el tiempo… ¿De cuál y cuánto estamos hablando? ¿Se trata de que en lugar de dormir 4 horas, duermas 3? No, ¿Verdad? . Se trata de los tiempos que te lleven a preservar tu salud y equilibrio. Es medir para saber cuál es el desperdicio.

Y a veces no se relaciona tanto con lo trascurrido sino con el foco y resultado. Es decir, de una manera lógica es escoger qué hacer primero y con mayor impacto para que apalanque las subtareas que eso implique.

Así que para eso, debes tener presente lo que llaman fugas de tiempo. Esas que de manera involutaria o inconsciente redundan en rendir menos día tras día.

Tiempo real vs tiempo estimado.

Un gran error con el que lucho todos los días es pensar que me teletransporto cada vez que tengo que ir a alguna parte a hacer gestiones.

Y te sonará gracioso, pero eso equivale a pensar, que llegar a otro sitio no consume tiempo y además que me estarán esperando milagrosamente para atender mi requerimiento.

Así que en lugar de vivir con el stress del apuro, te sugiero mejor que te entregues al tráfico y preveas que como eso escapa de tus manos, necesitas el mayor margen que se pueda para poderlo manejar medianamente… O al menos estimarlo.

Es una decisión: Vivir amargado y peleando, o disfrutar, ya que no te queda de otra y buscar opciones para aprovechar esos espacios de espera.

E ir tomando nota…

Si, hace falta una libreta, un cuaderno. Posiblemente en algunos casos el celular de apoyo. Pero el registro (tanto en la observación como en la comparativa de este punto) es bastante importante.

Dos métodos útiles para organizar tu vida.

Permíteme pasarte por algunas opciones que han sido probadas por mi. Agradezco con esto el favor de las personas que me han apoyado en hacerlo… Y las mencionaré más adelante.

Eso si: como me dicen unas amigas, cada cosa debe en principio funcionar para ti. No vale hacerlo porque otros lo hacen, no tiene sentido. Tómalo de referencia y pruébalo. Pero no es una camisa de fuerza.

bullet journal para optimizar el tiempo

Photo by Estée Janssens on Unsplash

Yo comencé con el Bullet Journal.  Bien sea desarrollada de manera original (Como el mismísimo Ryder Carroll, su creador) o que tenga tu propio diseño, es la base del disfrute de la organización y planificación del tiempo.

Me divierte hacerlo porque me trae recuerdos de cuando era estudiante y diseñaba mis mapas mentales para organizar mis ideas. Además si eres un tanto despistado, al usar más conexiones en el cerebro para relacionar tus tareas de manera visual, este método es ideal.

Por otro lado con la Técnica Pomodoro, la cosa ha sido distinta. Esto es organizarte en un proceso que te lleve a hacer pausas cada 20 minutos, con un descanso de 5. Luego de tres ciclos así, debes hacer una pausa más larga.

Esto aplica muy bien a aquellas cosas donde debas prestarle una dedicación exclusiva. Cero interrupciones de llamadas u otras tareas relacionadas. 1 cosa de una vez desarrollada en esos ciclos. Exige una disciplina bastante superior, que te confieso yo no tengo. Por eso, mi intuición me dijo que debía ir más allá. Y eso fue lo que hice.

Busca ayuda tal como a mi me llegó.

Gracias a Sandra Méndez Santana y su mentoría con respecto a optimizar el tiempo, las cosas dejaron de estar crudas. Fue el pasar de la teoría que tanto había leído e investigado a la práctica.

De allí en adelante dejé de procastinar y comencé a ver todo como un juego de productividad en donde la protagonista era yo. Ya no había espacio para culpar “las circunstancias” ni mucho menos “la situación país”.

Dicen que el maestro llega cuando el alumno está preparado y así me ocurrió a mi. Te invito por tanto a que al menos estés abierto a mirar que te sucede porque como emprendedor de un proyecto exitoso, requerirás tener dominado el recurso del orden en tu vida para poder avanzar.

A veces es mejor hacer las cosas bien completas la primera vez. Y te aseguro que solo de ti dependen los resultados.

8 comentarios

  1. MaryLuigina dice:

    El dominio del tiempo, es un arte, que con disciplina y constancia, se pueden lograr.
    Investigare sobre estos métodos, para ver con cuál, optimizo mejor mi tiempo.

  2. Guaoooo tienes toda la razón en cada palabra que escribes, por no saber administrar bien el tiempo tendemos a procastinar y pasan los años y mira que se van volando y no hacemos todo lo que teníamos en mente hacer. Por eso cómo mencionas yo aprendí a escribir todo para aterrizarlo de mi mente a la realidad y hacerlo posible. Gracias por recordarme lo valioso que es planificar cada cosa que queramos hacer.

    • Pues si. Así mismo es. Yo he hecho muchas cosas, pero de mis manos se han resbalado otras, justamente por dejarme de última en mis prioridades.
      Ahora identifico claramente cuando estoy evadiendo mis responsabilidades y tomo los correctivos necesarios.
      Gracias por venir a mi espacio. Siempre bienvenida

  3. Margarita García dice:

    Excelente articulo Sheila!
    YO necesito organizarme para ser mas productiva…

  4. Me encantó el artículo y tu forma de escribir. Ciertamente el manejo eficiente del tiempo es un reto para mí como mamá, diseñadora, emprendedora y @net_mama. Siempre trato de organizarme y cumplir con todo, pero aún no es óptimo el resultado. Tomaré tus ideas, eres una excelente referencia para mí, además estás en todas partes, con tu bombillo, siempre aportando.

    • Hola Mariana Net_mamá. Que gusto verte por aquí. Seguro que no te sorprenderá leer que tampoco estoy conforme. Nunca tu gestión será perfecta, pero eso no quiere decir que no dejes de intentar cosas interesantes y creativas. Pienso que en determinado punto debemos aceptar que somos valiosas y extraordinarias, así como somos y por lo tanto lo que podríamos mejorar es lujo.
      Leyendo tu hermoso comentario veo que algo he hecho bien. Y por lo tanto, debo aprehenderme con más ahinco a los hábitos que sumen (dixit Nayancy Castillo) y soltar los que me restan. Cuéntame cuando puedas como te fue en la observación.
      Un abrazo grande

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